"Grupos de apoyo, chats, redes de ayuda. El nuevo milenio. La era de vocalizar las jodidas emociones. Hombres y mujeres normales vertiendo el contenido de sus almas perturbadas en los oídos de los desinteresados; excretando lamentable sabiduría en cualquier cantidad de medios públicos. Bares, televisión, periódicos. Si tan solo se callaran y escucharan su voz interna, aquella que nunca miente, que grita día y noche. Es mejor guardar silencio y parecer un anciano reprimido que abrir la boca para ser descubierto como un tonto charlatán obsesionado consigo mismo."
Paddy Maguire
Shameless (UK)
Episodio 2. Séptima Temporada.
Pero lo somos, ¿O no? Somos desinteresados con problemas ajenos, a menos que consideremos al otro una extensión de nosotros (amigos, familia) y a veces ni siquiera. Y somos insensatos, indudablemente, obsesionados con nosotros mismos. No se nos ha dado el don de la objetividad, solo la ilusión de la misma. Somos el resultado de una cadena de experiencias e influencias e incluso nuestras opiniones más objetivas se ven afectadas inevitablemente por ello. Nuestra opinión objetiva sigue siendo NUESTRA opinión objetiva. Subjetivamente objetiva, si se quiere. Así que todo esto es mi charlatanería tanto como todo aquello que cualquiera pueda decir. Me declaro insensato, y admito lo obsesionado que estoy conmigo mismo.
¿Lo estamos todos? Sí. Porque en realidad el mundo entero es nuestra extensión, solo existe para nosotros lo que nosotros percibimos y como lo percibimos de una manera única e irrepetible, eso que percibimos existe solo en nosotros y debido a nosotros. Ojo, no estoy entrando en el asunto de si el árbol suena si nadie lo escucha. Emite ondas sonoras, eso es indudable. Solo que no existe ese sonido para nadie a menos que alguien lo escuche. Las ondas estaban presentes, más nadie las percibió. No existió en la existencia, en la extensión de alguien. (Cuantas veces redundaré en todo esto, no lo sé). Entonces, si el mundo que vemos existe solo para nosotros, porque lo vemos solo como nosotros, es una extensión de nuestra presencia e identidad. Entonces cualquier obsesión que tengamos con algún fragmento de nuestra percepción del mundo, sigue siendo irrevocablemente una posesión con la extensión de uno mismo y, por lo tanto, una obsesión con uno mismo.
¿Por qué disfruto lo que disfruto, y repudio lo que repudio?
Abrir un blog, al menos en mi existencia, es algo complicado. Tengo la necesidad de mostrar quien soy de maneras algo extremas. Siempre he pensado que todas las elecciones demuestran algo distinto de la persona, porque nuestras decisiones se hacen a base de una racionalización que es resultado de la ya mencionada cadena de experiencias e influencias. Así, pues, escribo mis perfiles intentando mostrar mi extravagancia XD a veces insoportablemente pretenciosa. Uso términos rebuscados innecesariamente, lo acepto, pero intrínseco en mi naturaleza. Escribo mis posts tratando de mantenerme en mi estilo personal. Coloco citas de cine y tv, para dejar en claro lo cinéfilo que soy. Y, lo más complejo de todo, realizo todas mis imágenes, fotos, ilustraciones, etc.
Soy un artista, no puedo permitirme el lujo de robarme la imagen de otro sin una buena razón. Deja mucho que decir de mí. Por ello, cada vez que pienso en un post, en un blog o publicación, demoro a veces semanas pensando y preparando la producción de una imagen acorde, así sea en niveles incomprensiblemente metafóricos, a lo que escribiré.
En este post creé una representación fetal del adulto actual. Vivimos sumergidos en nuestra placenta de paradigmas y estructuras falsas, propiciadas por nuestra percepción, y enfrentamos al mundo con la egolatría que como raza nos caracteriza. Es así que me entrego a excretar mi lamentable sabiduría sin remordimientos, envuelto en mi percepción, para compartir, influenciar y mutilar la identidad de aquel casual transeúnte que me lea mientras voy buscando donde influenciar y mutilar la mía.
DIDagu
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DI-J'Sherman
DI-Wotton
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